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Cómo migrar sin detener la operación

El riesgo de una migración puede estar tanto en los datos como en la operación, especialmente durante el periodo en que el equipo trabaja en dos sistemas a la vez.

Los dos riesgos que se confunden

El riesgo técnico —que los datos no lleguen completos o correctos— es real y puede reducirse con método: mapeo, pruebas y conciliación.

El riesgo operativo —que el equipo no pueda trabajar durante la transición— puede detener proyectos y merece la misma atención que el riesgo técnico.

Los riesgos del corte total

Cambiar todo en un fin de semana concentra varias condiciones de éxito al mismo tiempo: que los procesos estén listos, que el sistema anterior deje de ser necesario y que no surjan complicaciones inesperadas.

Si el sistema anterior deja de recibir los datos nuevos, un fallo durante el corte puede dificultar o impedir el regreso al estado previo.

Migrar por dominio, no por sistema

Una alternativa es mover un dominio a la vez —por ejemplo, facturación— y mantener el resto donde está hasta que ese dominio funcione.

La convivencia temporal entre sistemas puede resultar incómoda, pero permite distribuir la transición en lugar de concentrarla en un solo día.

Las tres preguntas antes de empezar

  1. ¿Cuál es la fuente única de cada dato durante la convivencia? Si dos sistemas pueden modificar el mismo dato, la migración puede estar en riesgo.
  2. ¿Cómo se vuelve atrás? Si no hay respuesta, no hay plan: hay una apuesta.
  3. ¿Quién decide que está terminado? Sin un criterio explícito de cierre, una migración puede prolongarse o quedar incompleta.